Hola, soy Laura

Soy fotógrafa y comunicadora, y he fotografiado a cientos de perros muy distintos entre sí.

Durante años he trabajado también en retrato, eventos y fotografía social. Todo ese recorrido me enseñó algo que hoy aplico muchísimo en las sesiones con perros: una fotografía no depende solo de la técnica, sino también de saber dirigir, observar y conseguir que las personas se sientan cómodas delante de la cámara.

Cuando aparecen humanos en mis fotos, cuido tanto su postura, la luz, el ángulo y el encuadre como hago con el perro. Ese criterio se construye con años de práctica, de mirar, de equivocarse y de aprender qué funciona visualmente y qué no.

Pero fotografiar animales exige además otra capa de conocimiento. No basta con saber utilizar una cámara o hacer un retrato bonito. Para trabajar con perros hace falta comprender su lenguaje, respetar sus límites y saber adaptar la sesión a lo que el animal comunica en cada momento.

Por eso, además de mi formación fotográfica, llevo años leyendo, investigando y aprendiendo sobre comportamiento canino. Trabajar con perros también implica conocer cómo se comunican como especie: sus señales, sus gestos y sus formas de expresar comodidad, tensión, interés o necesidad de espacio. Entender ese lenguaje me permite tomar mejores decisiones durante la sesión y trabajar desde el respeto, no desde la exigencia.

Creo que la especialización importa. La fotografía aporta la técnica y la mirada. Entender al perro permite hacer el retrato.

Laura abrazando a su perro en un campo de flores
Laura girando con un vestido entre árboles

OBSERVAR

Antes de disparar, miro. Cada perro necesita un ritmo y una forma distinta de acercarse a la sesión.

DIRIGIR

La fotografía está pensada y construida. Elijo luz, encuadre, posición y composición para conseguir el resultado que busco.

ADAPTAR

No todos los perros hacen lo mismo ni tienen por qué hacerlo. La propuesta se adapta a su carácter y capacidad de atención.

CUIDAR

Desde la elección del lugar hasta la edición final, cada fotografía pasa por un proceso consciente y personal.

No fotografío perros porque sean perfectos delante de una cámara.
Los fotografío porque cada uno tiene algo que merece ser mirado.

No me interesa solo registrar cómo era algo. Me interesa construir una imagen, que tenga una mirada, una intención y algo que decir.

Laura Ortiz

Fotógrafa